¡Estás enamorada!
Esta insoportable rabia que en las noches en vela te acompaña, Esta dolorosa y oscura penumbra que te sigue en alboradas, Ni cobija, ni frazadas quitan el frío de ese hombre cuyos besos, tu mejilla derecha extraña, La duda, un inmenso mar de preguntas que a cada hora son elaboradas.
¿Dónde estás, amor mío?, piensa aquella mujer débil, Mujer fuerte ya no eres, tu mente flota en medio de inmensa distancia, Tu cuerpo tirita como pajarillo sin nido, en confusa tormenta, Tienes frio, estas inmóvil y así vives desde aquel día en que se fue.
Esta lluviosa tarde en la que recuerdas cada caricia, cada mirada, No eres la misma de antes, la niñita pulcra, de gran sonrisa, La de imprudentes pero sinceras palabras, a dónde has ido niña danzante, Donde están tus suaves y preciosos risos de primavera, Tus hermosos sueños infantiles se han marchitado, Los has vendido por abrazos, por actos de pérfido placer
¿Por qué te lanzas así a los brazos de ese hombre?, Como un pequeño pajarillo que muere de frío desesperadamente, ¡Y cómo si quisieras agradarle sigues pensando cómo complacerle!, ¿Cómo dejarlo con más ansias?, dices: "sé dulce, pero apasionada", ¡Basta ya, mujer perjura!, deja de temer a su dolorosa indiferencia

No hay comentarios.:
Publicar un comentario