Quiero
compartir un ensayo que hice a partir de una lectura para una clase con la querida profesora Martha Gil
Salcedo, donde se muestra indirectamente la importancia del desarrollo y fortalecimiento
de las Competencias Comunicativas para que los docentes se han esos súper héroes
que cambian la vida, a diario, de sus estudiantes y también transforman la
suya.
Con
base en las lecturas de los textos elaborados por la profesora Martha Cecilia
Gil Salcedo, podrían interpretarse diversos aspectos relevantes en la formación
integral del docente; desde una guía soportada en su conocimiento y experiencias
en el área de la educación, hasta una invitación motivadora hacia los futuros
educadores. Es importante destacar que los documentos contemplan aspectos claves
para un entendimiento más contextualizado de la pedagogía tales como la
identificación de falencias y carencias de
la educación en la actualidad, la importancia de las herramientas de trabajo
como el diario pedagógico, la vocacionalidad en la formación de los maestros y
el significado de la vida escolar tanto para el maestro como el alumno.
Asimismo,
pretende identificar las áreas en las cuales los docentes podrían reforzar su
aprendizaje trabajando en su mejora continua y evitando cometer errores frecuentes
en el proceso de formación a fin de convertirlos en personas reflexivas, autocriticas
de su labor y recontextualizadoras del conocimiento. Con el cometido de hacer de la profesión docente una digna y
elevarla al nivel que Herbert (como se
citó en Gil, 1997) suscito diciendo: “La
Pedagogía es la ciencia que el maestro necesita para sí mismo…” es decir, hacer
del maestro un científico de la
educación, un pedagogo, y de su quehacer una disciplina seria, la pedagogía.
De
ahí que, Cualquier maestro en la actualidad como en el futuro se pueda inspirar
de las experiencias de una mujer que sin lugar a duda puede ser reconocida y
llamada con el título de maestra, porque ha sabido construirse en relación a su
llamado y continuar a pesar de los obstáculos por el arduo camino de la formación
de hombres íntegros; el cual, es uno de los más honorables trabajos y valientes proyectos de
vida. En este escrito se pretende rescatar las valiosas y significativas
enseñas y la motivación que deja indiscutiblemente
en una futura docente llamada Stephanie Arroyave, el legado de una maestra
llamada Martha Cecilia Gil.
Para
empezar, este escrito nos inspira a seguir trabajando desde cada uno y desde
nuestro ejemplo por mejorar la educación porque hoy podría decirse que la enseñanza
se ha desfigurado en su propósito, a pesar de, ser de suma importancia en la
construcción de la sociedad y de que sus fines van más allá del paradigma que
se tiene en la actualidad que contempla a la pedagogía como una empresa
replicadora y no como constructora de ciencia y generadora de conocimiento. También,
pasa por alto la importancia del maestro focalizando la atención en el niño,
desconociendo y convirtiendo al maestro en un ser con mentalidad mecanicista,
donde, el actuar es sin pensar, aunque, se necesita del razonar
para hacer y generar de la valiosa experiencia aspectos determinantes en la
formación del maestro y del alumno.
Además,
hay que destacar la importancia de replantear el acto educativo que solo
contempla: la sociedad, el cuerpo y la informática, entre otros, para prestar
atención a otros aspectos que se pasan por alto como el amor, la socialización del dolor y la solidaridad, las cuales, son claves
en la formación integral del ser humano.
También,
hay que trabajar como docentes en formación en ejercitar el análisis,
retroalimentación y creatividad para reconocer que se debe evitar convertir las
prácticas escolares un acto repetitivo e
irreflexivo que alejan al niño de sentir la experiencia del aula como algo
agradable y lo distancian del amor por el aprender y conocer.
Para
ello, la enseñanza sebe convertir el hacer cotidiano en una práctica principalmente
introspectiva, de manera que nos permita encontrar sentido al trabajo pedagógico,
ya que estas experiencias no se pueden improvisar, sino, que se debe sistematizar
para no dificultar el avance de la pedagogía como ciencia.
Por
lo tanto, nos motiva a apoyarnos en las
herramientas pedagógicas tales como el
diario pedagógico para ser mejores personas día adía y por ende mejores
maestros. Entonces, esta se
convierte en un instrumento de mucho valor no solo de registro de vivencias,
sino, como un documento que permite aprehender de las vivencias y memorizarlas en la cabeza de cada profesor, de
esta manera, el diario pedagógico se vuelve una artefacto para trasmitir
nuestras propias experiencias de manera que no solo sea una cuestión individua
producto del tiempo, si no, que permita servir al maestro como método de auto
critica para analizar y aprender de sus errores y de igual forma que las
personas que lo lean participen del proceso y aprendan del mismo para no caer
en los errores que se puedan presentarse en el proceso de enseñanza-aprendizaje.
De esta manera, el diario pedagógico se presenta en parte como una guía de
continuo mejoramiento al cual cada maestro puede compartir y agregar
información.
Igualmente,
es un instrumento de auto crítica y auto-reconocimento durante el proceso de
enseñanza reconociendo de los logros obtenidos y de las dificultades que se
deben tratar para ir mejorando continuamente. De igual forma, tiene en cuenta
las experiencias no solo propias, sino, también del estudiante, convirtiendo al
maestro no solo en un ser observador, sino, también investigador conociendo los
comportamientos y maneras de actuar del estudiante y de esta forma poder
intervenir cuando se repita un patrón. De esta, manera permite la
formación de los valores como amor,
tolerancia y solidaridad que involucra y
contempla al estudiante casi como un hijo, y no como un compañero más de clase,
de esta forma reconoce la responsabilidad y la necesidad de educarlo y el
impacto que este tendrá sobre el futuro del estudiante.
Así
pues, es muy inspirador la decisión de
muchos maestros con Martha Gil de resaltar y mostrar la funcionalidad de este
amigo innegable de los maestros y cualquier ser humano que quiera valerse de el
porque le enseña a aprender de los errores, a plantearse metas a corto, mediano
y largo plazo y tener control de futuras decisiones con mayor libertad,
responsabilidad y reflexión. Entonces, esto sirve como modelo didáctico, y como
un método de reflexión que libera al maestro y lo convierte en un ser autónomo,
que interviene y ayuda en la resolución de conflictos.
Luego,
es muy inspirador conocer el proceso
de la incentivación, motivación y
generación de la vocacionalidad, no
solo como gusto personal, sino, como algo que se puede instaurar, sembrar y
provocar en cada persona para que se convierta en un deseo constante y transforme
a cada uno independientemente de su elección, en un potencial maestro que trasmita
conocimiento con pasión porque ama y es
responsable de lo que enseña. Así mismo, se destaca la importancia de alimentar
este llamado continuamente con amor y dedicación de manera que no se pierda ya
que es la clave que da sentido a la profesión.
Por
consiguiente, es de vital importancia ser creativos en el desarrollo de
estrategias que motiven y descubra la vocación tanto del maestro como del
estudiante, de manera que, no solo trasmitan enseñanzas, sino que, resulte en algo
que les genere gusto e interés por el conocimiento, que les permita reconocerse
a sí mismos y experimentarse como personas. De esta forma, es posible conseguir
maestros que se sientan plenos en su profesión, que encuentren felicidad en su
labor con un espíritu optimista y un proyecto de vida definido, que se desarrollen
no solo como educadores, sino también, como personas, ciudadanos e
investigadores.
Así
pues, se habla de la importancia de la vida escolar tanto para el alumno como
para el maestro, se identifica un relación de carácter paternal a través de cariño
y respeto del acompañamiento del estudiante por parte de profesor y la retroalimentación
y apoyo que este representa para el maestro, de esta forma la escuela se
convierte en un segundo hogar para ambos. En esta relación
maestro-alumno-escuela prevalece el afecto sobre el proceso de formación y a su
vez genera que la escuela se convierta en el lugar para potenciar y construir
un proyecto de vida tanto del maestro como el estudiante.
En conclusión, podría afirmarse que son de gran ayuda el conocimiento
de estas lecturas, ya que, claramente pueden emplearse como herramientas determinantes
en la formación del maestro en aspectos tales
como: la identificación e intervención de las problemáticas y deficiencias de
la pedagogía, implementación de estrategias para la auto mejora, cultivar y alimentar cada día
la vocación del maestro y el estudiante, con el fin, de encontrar en la escuela
el mejor lugar para desarrollar de forma ideal tanto el proyecto de vida como la identidad y el
carácter democrático con los que todos los docentes sueñan. Finalmente, lo más
inspirador es llegar a ser y hacer lo
que dijo Elkin Patarroyo:
“Necesitamos maestros que enseñen a soñar en grande, a perseguir
objetivos, metas, propósitos, por utópicos que parezcan, hasta conseguir
alcanzarlos, a trabajar de modo incansable y disciplinado, en permanente
contacto con la gente. Las utopías son posibles y hay que luchar por ellas […]
Los maestros deben enseñar a sus alumnos a soñar, para que creen un mundo
nuevo”. ( como se citó en Gil, El significado de
la vida escolar para el alumno -maestro.)
Bibliografía
Gil,
M. (1997). La vocacionalidad en la formación de maestros. IV Jornadas Gaus,
57-58.
Gil,
M. (s.f.). El significado de la vida escolar para el alumno -maestro.
Gil,
M. (s.f.). La falta de formación pedagógica del maestro es el problema mas
grande de la escuela hoy.

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